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jueves, 19 de abril de 2018

RECONOCIMIENTO EIR: enfermería especializada

Una camiseta blanca caminaba por el Paseo del Prado. Aunque lo hacía con paso decidido, los miles de pensamientos que se agolpaban entre sus fibras a medida que se acercaba su destino, le ponían en tensión. Quería gritar a los cuatro vientos, para que todos cuantos se cruzasen supieran su mensaje; pero sólo tenía un hilo de voz.

Al llegar a su destino, reunió todas sus fuerzas y entonces sí que gritó. Y su grito sonó tan imponente que hasta se ruborizó. 

Tímida miró a su alrededor y encontró entonces la respuesta a tanto chorro de voz. No estaba sola; allí a su alrededor, cientos de camisetas blancas se habían sumado a su mensaje: #ReconocimientoEIR, ¡Enfermería especializada!

Reconocimiento EIR


En esta semana, miles de aspirantes a la formación sanitaria especializada, los futuros MIR, EIR, PIR, QIR, FIR, RFIR, BIR y FIR, se dan cita, como cada año, en el Ministerio de Sanidad para elegir su merecida plaza como especialista en formación.

Desde aquí quiero dar mi más sincera  ENHORABUENA a todos, porque viví esa misma experiencia en primera persona -hace ya unos añitos- y se lo que cuesta llegar hasta las butacas azules del ministerio para elegir la especialidad soñada.

Y por supuesto, como médica y como paciente, me uno a esa marea de camisetas blancas que, incansables, gritan estos días que se haga reconocimiento del EIR. Porque para poder tener unos cuidados de calidad, es imprescindible contar con una Enfermería Especializada.


domingo, 12 de noviembre de 2017

ESTIMADOS COMPAÑEROS DE ESPECIALIZADA:

Soy médico de familia y sé que, al igual que nosotros en el centro de salud, sus consultas en el hospital también están desbordadas. Lo sé porque durante el MIR roté por vuestros servicios y lo viví en primera persona.

Carta al especialistaAsumo que a veces, los médicos de familia en nuestras derivaciones somos más escuetos o más extensos en la descripción del caso de lo que les gustaría. Incluso que a veces no saben ni el motivo por el que enviamos a los pacientes porque la hoja de derivación se ha perdido por el camino.

Entiendo que a veces sean ustedes los que se tengan que encargar de desmontar la idea con la que remitimos al paciente porque en su caso concreto no esté indicada.

Y comprendo que a veces los casos que remitimos les parezcan demasiado sencillos como para que los hayamos tenido que remitir.

Pero lo que también sé y no asumo, ni entiendo ni comprendo, es que más de un paciente ha vuelto del especialista con la mala sensación de que entre ustedes y nosotros no existe buena relación, algo que siempre les genera desconfianza hacia uno u otro lado. O hacia los dos.

Hace poco, haciendo un símil con esta situación, me decía una paciente: "Entre bomberos no deberían pisarse la manguera". Y tenía razón. Que nuestros pacientes tengan un diagnóstico acertado y un óptimo tratamiento va a depender de una coordinación entre su médico del centro de salud y el del hospital. Para ello es vital que puedan confiar en ambas partes. Así que, desde aquí nos invito a la comunicación directa entre nosotros para sugerir o debatir cualquier tema en el que discrepemos, sin involucrar al paciente ni generarle dudas o miedos innecesarios.


Un saludo de su compañera de familia.




domingo, 24 de enero de 2016

EL DÍA DEL... -IR

Llega el día del IR y venIR. De los nervios en el estómago, de la cabeza a mil. 

Todo sobre la mesa, bien ordenado. Nada puede faltar.

Material para hacer el MIRUn boli bic azul -el bueno, el de la suerte- y dos más -uno usado y otro prestado, por seguir tradición como en las bodas-.  Un lápiz y una goma -porque podrá faltar tiempo para el examen, pero nunca para los garabatos en las orillas- y... otro par de bolis -venga, va, a lo loco, que hoy es día grande-. Tres o cuatro clips -de colores, muy monos- y una minigrapadora con sus grapitas -no sea que los clips se pongan tontorrones y me vayan a fallar-. Un tippex -aunque no dejen usarlo...-. Un reloj en la muñeca -y otros dos en el estuche, por si el primero, aún con pila nueva, decidiera parar el tiempo-. Celo -espera, ¿celo?- y tijeras -como si por hacérseme largo examen, me fuesen a dejar cortar por lo sano-. Una calculadora -científica ¡por supuesto!, que se note que somos de ciencias aunque los cálculos no suelan pasar de la multiplicación-. DNI y pasaporte -y que las exhaustas ITVs a las que los sometes acaben induciéndote un TOC (trastorno obsesivo compulsivo) por la revisión de su caducidad-. Tu amuleto de los exámenes -además las 14 estampitas que te han ido dando tu madre, tía y abuela, que tienes al cielo entero pendiente de tí, metiendo presión-. 

También, las provisiones para sobrevivir durante el eterno examen. Provisiones de guerra. Como si no hubiese un mañana: Agua -que hidrata-, aquarius - por sus iones-, café-para no dormirme -y una Tila-que me quite los nervios que me ha puesto el café-. Chocolate -porque me gusta-, barritas energéticas -que me activan-, plátanos -para el potasio-... y como me descuide, acabo metiendo hasta sardinas para el fósforo y nueces para el omega 3.

Y ahora... a colocar todo estratégicamente en algún estuche XXL -a este paso acabarán diseñando una maleta exclusiva para esta ocasión-.

Llega la hora de IR... a comerte el MIR, EIR, BIR, FIR, PIR, QIR o RFIR!!! (entre papelería, provisiones y horas de estudio... ¡esa plaza tiene que ser tuya! No puede ser de otra manera).


Después, tan sólo quedará prepararse para el merecido descanso, aunque tras tanto tiempo recluído, ¡¡costará empezar a pensar otros planes que no incluyan biblioteca!!.

tréboles de 4 hojas

¡¡Ánimo y Suerte a todos!! 


(Y en especial a Marta -mi hermana- en el EIR... culpable confesa de la desaparición del que hace ya 4 años fue mi estuche XXL...hmmm!)

domingo, 4 de enero de 2015

YA QUEDA MENOS...

Entramos en el nuevo año cargados de ilusiones, nuevos retos en mente, propósitos por cumplir... y sin embargo, para un pequeño grupo de personas todavía falta un mes para entrar en su nuevo año.

Este pequeño grupo (Y digo pequeño, porque aunque para ellos sea enorme y casi no conciban gente distinta a ellos... realmente luego se darán cuenta que efectivamente, tan sólo eran eso, un pequeñín grupo de personas) ultima los detalles para su gran día: El día del MIR.

Después de un año intenso de estudio, de clases de academia, de interminables simulacros...¡llegan las peores navidades del mundo! El "No puedo, tengo que estudiar" se repite más que cualquier villancico, y las ganas de hacer otras cosas que no sea estar frente a los cuadernillos son más fuertes que nunca (inexplicablemente, una tarde de plancha se convierte en el mejor de los planes, y envidias a tus padres cuando se disponen a hacer limpieza general).
mucho cansancio mientras estudias el mir
Cuando parece que la cosa no puede ir a peor... sacas un simulacro de los facilongos, de los que os pusieron como toma de contacto al inicio del verano y.., efectivamente, en la primera pregunta de imágenes en la que tienes un ECG (Electrocardiograma), te aparecen mil dudas. Recuerdas que en su día, tras haber estudiado el IAM (Infarto Agudo de Miocardio), la pregunta del ECG tenía una respuesta fácil; pero... ahora que ya sabes más sobre las elevaciones del ST y que no todas son IAM... ¡¡¡no sabrías cuál contestar!!!

Decides entonces mejor sólo repasar, y dejar los simulacros sólo para los sábados. Entonces. eliges un tema que llevas flojillo y te surge una duda relacionada con otro de los temas que supuestamente llevabas bien... así que no puedes dejarlo pasar; tienes que consultarlo. Y es ahí, justo en ese momento cuando los cuadernillos dejan de llevar un orden: vas abriendo varios a la vez, van surgiendo nuevas preguntas y las hojas de esquemas se empiezan a entremezclar. 

Paras. Tienes que respirar hondo y relajarte. Te acuerdas de las reglas nemotécnicas y buscas desesperadamente el post-it donde las apuntaste, confiando en que con un repaso rápido todas las ideas volverán a tí. Pero... ¿qué ha pasado? ¡¡¡¡El post-it se ha reproducido y ahora hay un archivador llenísimo de reglas nemotécnicas más pesado que el Harrison !!!!

Finalmente (¡y menos mal!) Todo llega y todo pasa. El MIR es un examen más, como cualquier simulacro de los que habéis ido haciendo. Los nervios del último mes son inevitables, pero habéis realizado una carrera de fondo (de gran fondo) no sólo el año previo, sino también durante toda la carrera, y esos conocimientos no caen en balde. Todos para especializarnos tenemos que pasarlo, y aunque os parezca la peor tortura... es tan sólo una etapa más (ni siquiera la más importante) que luego la recuerdas con humor (¡fijaos en mí, que he sido capaz hasta de escribir esta entrada!).

Mucho ánimo a todos, ya queda menos...

domingo, 13 de abril de 2014

ELEGIR MEDICINA DE FAMILIA

Mir 2014

Mañana lunes 14/4/14... día muy esperado para algunos; comienza la elección de plaza MIR.

¿Cómo elegir Medicina de Familia?

En alguna entrada os he hablado del día que escogí plaza, pero también fueron importantes los días previos, mientras con la lista en la mano de los hospitales que más me gustaban y al borde de una taquicardia, iba viendo cómo otros compañeros elegían sus plazas.

El año pasado la seguí también muy de cerca; es emocionante descubrir quienes van a ser los próximos compañeros, con quienes trabajaremos codo con codo en los siguientes 3-4 años.

Para los que escojáis familia, la elección no acaba el día del ministerio. En el ministerio elegiréis un área docente, en la cuál puede haber uno o varios hospitales de los que dependan los centros de salud, que más tarde tendréis que escoger.* Es tarea difícil visitar todos los centros de salud para decantaros por uno, por lo que el primer día que empecéis a trabajar os harán una presentación de cada centro de salud y después, por orden MIR iréis eligiendo centro de salud.

En familia, más importante que el centro de salud o que el hospital del que dependa será el tutor que os corresponda. En las especialidades hospitalarias existe una figura de tutor para varios residentes; sin embargo en familia tenéis un tutor para dos residentes (generalmente residentes de años alternos), que será el que os guíe sobre las competencias que debéis desarrollar en cada rotación hospitalaria, a quién recurráis si surgen dudas o problemas en cualquier aspecto durante la residencia, y el que os supervise durante el último año puesto que se desarrolla casi por completo en el centro de salud.

Imagino que a estas alturas ya tendréis decidida la especialidad, hecho el ranking por hospitales y la lista de opciones secundarias... pero por si alguien duda todavía en escoger Familia, aquí os dejo un vídeo que ha realizado la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria.



¡¡MUCHA SUERTE A TODOS... NOS VEMOS MUY PRONTO!!



*NOTA: Hasta 2015 la elección de Medicina de Familia en el ministerio se hacía sólo de unidad docente, sin poder seleccionar de entrada el hospital. En la elección del 2016 ya desde el ministerio se ha podido elegir el hospital deseado de la unidad docente seleccionada, quedando para más adelante tan sólo la elección de centro de salud y tutor. 

lunes, 10 de marzo de 2014

Motivo de Consulta: Familia...¿Hospital GRANDE ó PEQUEÑO?

Se va acercando el momento de escoger plaza para los nuevos MIR y como todos los años, las dudas inundan sus cabezas sobre la especialidad, el hospital, el destino o si le dará el número. De hecho, habrá gente que el día de la elección, allí sentado en las butacas del ministerio, a 10 personas de elegir y con el corazón en un puño, todavía sigan debatiéndose sobre hacer una médica o una quirúrgica.
He de confesaros que yo sobre aquella butaca, y con la decisión ya meditada desde la universidad, aún tuve unos últimos segundos de duda...¿Y si cojo Psiquiatría? Pero en cuanto dicen tu nombre, subes a la tarima y te sitúas frente al ordenador, no te tiembla el pulso. Y así fue como escogí la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria.
Estos días andan por el hospital futuros residentes preguntando por Familia, como ya anduve yo en su día.

A todos los que por alguna razón barajan esta especialidad entre sus opciones...
Médico con la familia a la que atiende
Estamos cansados de escuchar que la Medicina de Familia es pura burocracia, que falta tiempo para hacer las cosas bien, que sólo sirve para derivar al especialista porque es el que sabe... Cuando lo que realmente vemos es que, ya bien sea desde el domicilio, la ambulancia, un centro de salud o el servicio de urgencias de un hospital, es la medicina del día a día a la cabecera del paciente, resolviendo hasta el 90% de los problemas de salud y derivando a otros niveles, una vez encauzados y organizados, los que por su especificidad o requerimiento tecnológicos necesiten otros recursos.
Esta especialidad te permite ver el sistema de salud desde todos sus ángulos (rotaciones por diversas especialidades durante la residencia, guardias de 24 horas en la urgencia general de adultos, la pediátrica, la ginecológica, la psiquiátrica, la rural y en el 112), así como ofrece un amplio campo de trabajo al finalizar la misma. Además, no olvidemos que también se trata de Medicina Comunitaria, incluyéndose así en nuestro trabajo el análisis de la comunidad donde viven nuestros pacientes, desde donde podremos actuar con medidas preventivas, de educación y de promoción de la salud (campañas, charlas, grupos...).
Yo todavía soy residente y apenas he vivido el día a día en una consulta de primaria. A veces caigo en el error y pienso que es un trabajo bastante estresante dada la sobrecarga de pacientes que llenan todos los días las salas de espera de los centros de salud, con sus quejas por la espera y sus familiares descontentos. Pero veo a mi tutora y la veo feliz; entonces entiendo lo gratificante que resulta el seguir a lo largo de los años a familias enteras, el sentir que confían en ti y agradecen tus esfuerzos, que acudan a tí para compartir sus alegrías o simplemente ver que tu humilde escucha les sirve de consuelo.

Hospital grande o mejor hospital pequeño
A todos los que lo tienen decidido, pero no saben si decantarse por un hospital GRANDE o uno PEQUEÑO...


Un hospital grande te ofrece gran variedad de especialidades por dónde rotar, profesionales muy especializados a quienes preguntar dudas muy concretas y la posibilidad de conocer infinidad de enfermedades raras o no muy comunes. Además, los hospitales grandes alojan a muchísimos trabajadores, por lo que el número de residentes es elevado, ofreciéndote la oportunidad de hacer muchísimos amigos y crear un ambiente distendido tanto dentro como fuera de sus edificios. Lo malo de este tipo de hospitales es que las rotaciones las compartes con residentes de la propia especialidad, el rotante de turno de otro servicio, el rotante de otro hospital, quedando así el residente de familia relegado a un cuarto plano.
Un hospital pequeño no suele haber servicios tan especializados y las enfermedades raras o que requieran técnicas específicas suelen derivarse a otros hospitales y cuando regresan ya suelen estar diagnosticadas. El número de trabajadores, y por consiguiente de residentes, también es más reducido. Sin embargo, el aprendizaje de un residente de familia debe basarse en lo común y en lo tratable con pocos medios, por lo que un hospital pequeño está capacitado para formar buenos residentes. Además, el número menor de residentes de otras especialidades dan protagonismo al de familia, que en muchas ocasiones se encuentra como único rotante, con el adjunto a su entera disposición. Y el ser pocos residentes, donde todos se conocen, acaba creando un ambiente familiar y de compañerismo.

En cuanto al número de guardias, los itinerarios, si se libran los salientes o no...deberéis preguntarlo en los hospitales en concreto, puesto que va en función de cada uno de ellos.

Después de recorrerme casi todos los hospitales(grandes y pequeños) de Madrid, yo acabé escogiendo un hospital PEQUEÑO del sur, dada la heterogeneidad de los habitantes de la zona y la gran carga social que conllevan, estando, en general bastante contenta con el aprendizaje y con los compañeros que me he encontrado.
Pero, a fin de cuentas, elijáis donde elijáis, estaréis a gusto, porque en todas partes se hacen amigos y como en todo, el que tiene interés, aprende.

jueves, 6 de marzo de 2014

COMPAÑEROS y AMIGOS

Mucha gente me decía que esta corta etapa de la vida, como es la Residencia, nos dejaba marcados de por vida por muchos motivos, entre ellos (de destacada importancia)por  las amistades que se crean.

Torre de niños disfrazados de médicos
Recuerdo cuando por primer vez nos encontramos los nueve, mis ocho queridos compañeros y yo, cargados de ilusión y nervios. Era 11 de Mayo y allí, en un viejo centro de salud, sede de  nuestra unidad docente,  dábamos comienzo a esta nueva etapa.
Formábamos un grupo muy heterogéneo; cada uno teníamos una edad, un lugar de nacimiento, incluso un motivo diferente por el cual estar allí...No obstante, algo había en común en todos nosotros: nuestro especial vocación por esta especialidad.
Tras varias semanas de cursos, de charlas, de recogida de pijamas, calzas y batas...empezábamos a conocernos. El buen humor y las terribles ganas por comenzar esta experiencia nos lo pusieron muy fácil. A su vez, fuimos conociendo al resto de nuestros residentes mayores (las sesiones de Familia los lunes en el hospital contribuyeron mucho a ello) así como al resto de compañeros de otras especialidades (aunque... quizás en este caso hayan contribuído más los divertidos encuentros en nuestro querido Tayo tras las jornadas de trabajo).


En general, las rotaciones, los diversos cursos, los encarecidos congresos, los cánticos de protesta en manifestaciones...han conseguido  reunirnos a todos(residentess pequeños y mayores, a los que fuimos despidiendo y a los que irán viniendo), brindándonos la posibilidad de conocernos más.  Pero sin duda, las guardias han sido el plato fuerte para esta conexión(al fin y al cabo, algo bueno tenían que tener!). Imaginaos,  24 horas intensas de trabajo,  con un pequeño descanso para comer, una escueta cena para no desfallecer y una mínima siesta nocturna sobre una litera tambaleante... pues es instinto de supervivencia el que surja la confraternidad, el que aprendamos de todos nosotros, nos ayudemos y nos protejamos frente a las adversidades de la guardia... y en eso, al fin y al cabo, consiste la amistad.





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