Mostrando entradas con la etiqueta tacto rectal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tacto rectal. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de mayo de 2015

MALDITO PSA

El señor F. tiene 50 años y acude a su médico de Familia para una revisión. "Ya se sabe que cuando se pasan los 50 si no te duele nada es porque estás muerto", le comenta a su médico en tono distendido. Él se siente bien. Lleva una vida activa, está felizmente casado y tiene tres hijos, dos de los cuales ya van a la universidad. Sin embargo, sus vecinos le han hablado de la próstata y ahora cree que él también necesita una revisión. 

Tres camisas que representan a tres hombresSu médico con un tacto rectal comprueba que la próstata es normal. Aún así, él insiste en un análisis para ver el PSA.
En una semana acude a por el resultado. Ha tenido suerte, es normal.

El señor G. tiene 60 años y acude, con su mujer de 40 años (se acaban de casar, están muy enamorados) a revisión con el urólogo. Le trataron con radioterapia y ahora está curado de un cáncer bastante agresivo. Nunca había tenido ninguna molestia y tras la radioterapia quedó impotente y con molestias crónicas abdominales; aún así da gracias por haber ganado la batalla a la enfermedad.

El señor J. acaba de cumplir sus 70 primaveras. Su calidad de vida hasta el momento es excelente, ni siquiera toma una mísera pastilla. Desde hace unos años disfruta de su jubilación con su esposa, con la que vive. De vez en cuando visitan a sus hijos y nietos que viven lejos. Cuando llega el verano, suelen marcharse a su casa de la playa a descansar.
Hoy acude al urólogo; en una analítica de rutina en su centro de salud le habían detectado el PSA mínimamente elevado, lo que conllevó a realizarse hasta 3 biopsias de próstata para analizarla. Hoy recibe los resultados.
-No tengo buenas noticias. -Afirma el urólogo. - En las biopsias que le hemos tomado se han visto células malas. Sin embargo - prosigue- dentro de las malas, son las que consideramos las menos malas; es decir, lo que usted tiene es un tumor en la próstata de buen pronóstico.

Son tres casos distintos, con un tronco en común: los tres estaban asintomáticos cuando se les pidió el PSA. 

¿Qué es el PSA? 

Es una proteína específica de la próstata que se detecta en sangre. Pero a la vez es muy inespecífica, pues se eleva en numerosos procesos que atañen a la próstata, desde una prostatitis (inflamación de la próstata), una Hiperplasia Benigna de Próstata (agrandamiento de la próstata) hasta un cáncer de próstata.

Muñeco de peluche en forma de próstata
Próstata
Por su inespecificidad, su uso en la detección de cáncer de próstata es un tema muy controvertido. Tras la detección de niveles elevados de PSA, hay que realizar una biopsia de próstata, que consiste en colocar un transductor ecográfico por el recto y mediante una especie de pinza, tomar unas muestras. A veces esto sale negativo (no recoge células malignas) por lo que hay que volver a repetir la toma de biopsias.
Cuando sale positivo, es decir, hay células tumorales, habrá que ofrecer tratamiento curativo o paliativo, en función del tipo de paciente y el tipo de cáncer.

Hay cánceres de bajo riesgo (buen pronóstico) y de alto riesgo (agresivos). Cuando es de alto riesgo, y se opta por tratamiento curativo, esta claro que hay que decidirse por cirugía o radioterapia. Ambas opciones tienen sus riesgos (incontinencia, impotencia) que cada paciente deberá elegir, ayudado por el urólogo.
Sin embargo, cuando el cáncer es uno de bajo riesgo, se añade una nueva opción al tratamiento, que es la de esperar. Este tipo de cáncer crece de forma tan lenta que probablemente en 15 años no le de síntomas; es más, los pacientes de edad avanzada probablemente mueran por otra causa antes que por su cáncer de próstata, sin recibir ningún tratamiento.

¿Entonces? Ahí surge la gran duda.

¿Qué hacer?

El señor F. ha acudido, completamente asintomático, con una calidad de vida muy buena, a por su analítica "de revisión". El PSA ha salido normal; no hay duda, no hay que hacer nada. El señor F. puede estar tranquilo.

El señor G. aún estando asintomático había sido diagnosticado de un cáncer de alto riesgo, y también estaba claro qué hacer. Había que tratarlo, asumiendo que los riesgos del tratamiento pudiesen disminuir su calidad de vida.

Pero... El señor J., también asintomático y con una excelente calidad de vida, acaba de ser diagnosticado de un cáncer de próstata de bajo riesgo. Este tumor probablemente en los próximos 15 años no le de ninguna molestia y como ya hemos dicho, seguramente no muera por esta causa. Pero al señor J. se le ha diagnosticado de un cáncer y hay que hacer algo con él.
Elegir cirugía/radioterapia... probablemente le dejen incontinente y tenga que llevar pañales el resto de su vida. Viajará con pañales a ver a sus hijos y en verano acudir a la playa ya no será lo mismo. Puede que también quede impotente. Incluso pueden quedar molestias abdominales de forma crónica. Indudablemente, todo esto puede a su vez influir negativamente sobre su ánimo y por tanto, sobre su felicidad.
Elegir esperar, parece razonable. Pero no debe ser fácil vivir sabiendo que tienes un cáncer y que no estás haciendo nada para combatirlo. Y además, si no vas a hacer nada... ¿Para qué demonios se pidió el MALDITO PSA?.

BIBLIOGRAFÍA: http://www.fisterra.com/guias-clinicas/cancer-prostata/





sábado, 6 de diciembre de 2014

EL TEMIDO "TACTO RECTAL"

campaña de prevención con tacto rectalExisten palabras raras en el mundillo médico que son percibidas por los pacientes como parte de su "jerga médica" y por tanto no les prestan atención. Al oírlas, muestran rostro indiferente y esperan que se les sea traducida a un idioma más inteligible. Sin embargo, hay dos palabras clave que, en cuanto se escuchan, ponen al paciente en estado de alerta: "TACTO RECTAL". Muchos no saben bien su significado, en qué consiste ni para qué se realiza... pero su simple mención, no les deja indiferentes.

Recuerdo una mañana de prácticas en digestivo, siendo estudiante de tercer curso, que irrumpimos en la habitación de un enfermo un séquito de médicos (porque en un hospital universitario esta suele ser la estampa): A la cabeza iba el adjunto de digestivo y siguiéndole detrás íbamos el residente de digestivo, el residente de familia, mi compañero de clase y yo. Tras saludar al enfermo, presentarnos y realizarle alguna pregunta rutinaria, el adjunto le comentó que íbamos a realizarle un tacto rectal, y el enfermo se giró para mirarnos a los allí presentes y con cara de susto exclamó señalándonos a todos...¿¿Pero...todos??

Lo cierto es que no sólo a los pacientes les desagrada esta exploración; un tacto rectal tampoco creáis es plato de buen gusto para los médicos. ¡¡Pero cuando hay que hacerlo, hay que hacerlo!!

Su mala prensa, los prejuicios que muchas personas tienen sobre el, el desconocimiento de la utilidad de esta técnica, los miedos infundados, las habladurías de la gente... generan rechazo. Pero la realidad es que es una técnica exploratoria muy barata, rápida, incruenta y que aporta valiosa información.

¿Qué es, por tanto, un tacto rectal?

Es una técnica exploratoria que consiste en introducir el dedo del médico por el ano del paciente, para palpar la parte final del intestino grueso (el Recto)  y, si el paciente es hombre, también palpar la próstata.  
El dedo del médico va cubierto por doble guante y muy bien lubricado para que no produzca ninguna molestia al introducirse. La duración del procedimiento no suele excederse de 30-60 segundos.

realización de tacto rectal


¿Cómo se ha de colocar el paciente?


La colocación del paciente es un punto importante a la hora de entender el rechazo a esta exploración. Dependiendo de cuál de ellas se escoja, hay pacientes que podrían sentirse más vulnerables y mostrarse más reacios. Es importante por ello saber que existen varias formas de colocación y que se intentará siempre escoger en la que más cómo se encuentre el paciente.

  • Posición genu-pectoral: El paciente se coloca de rodillas sobre la camilla, separa las rodillas y apoya los hombros y la cabeza (frente o una mejilla) sobre la misma, intentando conseguir la mayor lordosis lumbar posible. 
posición genu-pectoral

  • Decúbito supino: El paciente se tumba boca arriba, con las piernas separadas, en posición ginecológica.


posición decúbito supino

  • Decúbito lateral: El enfermo se coloca tumbado hacia el lateral izquierdo, con caderas y rodillas flexionadas y formando un ángulo el tronco con los muslos hacia el borde de la camilla, en el que se situará el médico. Es la posición más cómoda y menos violenta, y por tanto la que más se utiliza en la práctica clínica.

posición decúbito lateral


¿Para qué sirve el tacto rectal?


Durante el tacto rectal hay dos fases:

1. Fase de inspección, donde el médico visualiza la parte externa del intestino: el ano. Nos sirve para identificar lesiones que pueda tener en sus inmediaciones y que estén provocando sangrados, dolor, etc, como podrían ser fisuras, fístulas, abscesos, hemorroides, tumoraciones anales y perianales.

2. Fase de palpación. El tacto es un sentido fundamental. Nos da mucha información sobre la forma de las cosas que tocamos, la textura, la consistencia... y por ello, tan sólo palpando la parte final del intestino podemos detectar la fuerza del esfínter anal, tumoraciones rectales, impactaciones fecales, y en caso de ser varón, localizar irregularidades en la forma o consistencia de la próstata.
Además, al sacar el dedil, podemos observar la coloración y productos patológicos de los restos fecales.



Una vez vista la gran utilidad de esta técnica (tanto preventiva como diagnóstica), lo rápido que se hace, lo poco que cuesta realizarlo y la desmitificación de las posturas en las que se realiza... yo creo que todo el mundo debería sonreir tranquilo con los chistes y guiños humorísticos tan extendidos en los medios de comunicación sobre el temido "TACTO RECTAL".



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...