domingo, 6 de agosto de 2017

Justificar lo injustificable


No es la primera vez que me sucede que un paciente se sienta frente a mí y me espeta:
"No fui a trabajar/fichar al paro/a clase/ a hacer el examen de conducir hace X días y hoy vengo porque me han dicho que si me hace un justificante o una baja diciendo que he estado malo (sin haberlo estado) no me despiden/ no me penalizan/ no me suspenden/ me devuelven el dinero del examen".
Cuando le explico que no se lo voy a hacer puesto que lo que me está pidiendo es ilegal (al fin y al cabo es hacer fraude) e inmoral (al menos para mi conciencia), se van muy enfadados e indignados. Rara es la vez que lo entienden y no tenemos que entrar en debate.

Los justificantes médicos de reposo, así como las bajas laborales, son documentos que se expiden para proteger al paciente que está enfermo y no puede desempeñar sus obligaciones. Sin embargo, noto una preocupante tendencia a creer que son salvoconductos hacia el escapismo; una justificación para lo injustificable.

Como ya hablamos en la entrada de la Baja Laboral, lo primero es que este tipo de documentos están sujetos a criterio médico. No pensemos que con decir "vengo a pedirme la baja" o "vengo a por el reposo" es suficiente. No. Uno va a consulta médica y allí el facultativo será el encargado, tras la conveniente evaluación, de decidir si es necesaria o no la baja o el descanso.

Lo segundo es que uno debe saber cuáles son sus obligaciones y ha de cumplir con ellas. En el caso en que no cumpla con ellas, debe ser responsable y asumir las consecuencias. Que parece que vivimos en una sociedad en la que todo vale y si cuela, cuela; en la que si no me dan lo que exijo, lejos de caérseme la cara de vergüenza, encima me enfado.


Desesperación
Yo, después de una de estas consultas.




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