sábado, 6 de diciembre de 2014

EL TEMIDO "TACTO RECTAL"

campaña de prevención con tacto rectalExisten palabras raras en el mundillo médico que son percibidas por los pacientes como parte de su "jerga médica" y por tanto no les prestan atención. Al oírlas, muestran rostro indiferente y esperan que se les sea traducida a un idioma más inteligible. Sin embargo, hay dos palabras clave que, en cuanto se escuchan, ponen al paciente en estado de alerta: "TACTO RECTAL". Muchos no saben bien su significado, en qué consiste ni para qué se realiza... pero su simple mención, no les deja indiferentes.

Recuerdo una mañana de prácticas en digestivo, siendo estudiante de tercer curso, que irrumpimos en la habitación de un enfermo un séquito de médicos (porque en un hospital universitario esta suele ser la estampa): A la cabeza iba el adjunto de digestivo y siguiéndole detrás íbamos el residente de digestivo, el residente de familia, mi compañero de clase y yo. Tras saludar al enfermo, presentarnos y realizarle alguna pregunta rutinaria, el adjunto le comentó que íbamos a realizarle un tacto rectal, y el enfermo se giró para mirarnos a los allí presentes y con cara de susto exclamó señalándonos a todos...¿¿Pero...todos??

Lo cierto es que no sólo a los pacientes les desagrada esta exploración; un tacto rectal tampoco creáis es plato de buen gusto para los médicos. ¡¡Pero cuando hay que hacerlo, hay que hacerlo!!

Su mala prensa, los prejuicios que muchas personas tienen sobre el, el desconocimiento de la utilidad de esta técnica, los miedos infundados, las habladurías de la gente... generan rechazo. Pero la realidad es que es una técnica exploratoria muy barata, rápida, incruenta y que aporta valiosa información.

¿Qué es, por tanto, un tacto rectal?

Es una técnica exploratoria que consiste en introducir el dedo del médico por el ano del paciente, para palpar la parte final del intestino grueso (el Recto)  y, si el paciente es hombre, también palpar la próstata.  
El dedo del médico va cubierto por doble guante y muy bien lubricado para que no produzca ninguna molestia al introducirse. La duración del procedimiento no suele excederse de 30-60 segundos.

realización de tacto rectal


¿Cómo se ha de colocar el paciente?


La colocación del paciente es un punto importante a la hora de entender el rechazo a esta exploración. Dependiendo de cuál de ellas se escoja, hay pacientes que podrían sentirse más vulnerables y mostrarse más reacios. Es importante por ello saber que existen varias formas de colocación y que se intentará siempre escoger en la que más cómo se encuentre el paciente.

  • Posición genu-pectoral: El paciente se coloca de rodillas sobre la camilla, separa las rodillas y apoya los hombros y la cabeza (frente o una mejilla) sobre la misma, intentando conseguir la mayor lordosis lumbar posible. 
posición genu-pectoral

  • Decúbito supino: El paciente se tumba boca arriba, con las piernas separadas, en posición ginecológica.


posición decúbito supino

  • Decúbito lateral: El enfermo se coloca tumbado hacia el lateral izquierdo, con caderas y rodillas flexionadas y formando un ángulo el tronco con los muslos hacia el borde de la camilla, en el que se situará el médico. Es la posición más cómoda y menos violenta, y por tanto la que más se utiliza en la práctica clínica.

posición decúbito lateral


¿Para qué sirve el tacto rectal?


Durante el tacto rectal hay dos fases:

1. Fase de inspección, donde el médico visualiza la parte externa del intestino: el ano. Nos sirve para identificar lesiones que pueda tener en sus inmediaciones y que estén provocando sangrados, dolor, etc, como podrían ser fisuras, fístulas, abscesos, hemorroides, tumoraciones anales y perianales.

2. Fase de palpación. El tacto es un sentido fundamental. Nos da mucha información sobre la forma de las cosas que tocamos, la textura, la consistencia... y por ello, tan sólo palpando la parte final del intestino podemos detectar la fuerza del esfínter anal, tumoraciones rectales, impactaciones fecales, y en caso de ser varón, localizar irregularidades en la forma o consistencia de la próstata.
Además, al sacar el dedil, podemos observar la coloración y productos patológicos de los restos fecales.



Una vez vista la gran utilidad de esta técnica (tanto preventiva como diagnóstica), lo rápido que se hace, lo poco que cuesta realizarlo y la desmitificación de las posturas en las que se realiza... yo creo que todo el mundo debería sonreir tranquilo con los chistes y guiños humorísticos tan extendidos en los medios de comunicación sobre el temido "TACTO RECTAL".



6 comentarios:

  1. si algún día, que espero que no llegue, debo someterme a un tacto rectal, estaré mucho más tranquila y me lo tomaré con humor como haces tú con todo!!! si todos los médicos tuvieran tu buena predisposición y expusieran con naturalidad y un poco de humor los aspectos más desagradables de la medicina los temeríamos menos y sonreiríamos más!!!
    cm

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  2. ¡¡Muchas gracias!! Como dice un adjunto de mi urgencia... pudiéndonos reir, ¡¡¿por qué no vamos a hacerlo?!!

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    1. ¡Bien dicho queda! Yo creo que los problemas ya nos vienen solos y, por tanto, no hay que ayudarles a aparecer... Así que, a encontrar siempre el lado bueno de las cosas e intentar alegrar a la gente, aunque sea simplemente con una sonrisa o una explicación pausada, perder unos segundos de tu tiempo en mostrar lo mejor que llevamos dentro, sobre todo nosotros que ejercemos una profesión que, junto al resto de profesiones sanitarias y la docencia, es de las más vocacionales, bonitas y humanas que hay... ¡No sólo los pacientes, sino los propios compañeros, lo agradecerán!

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    2. Este mundo necesita más alegría y sonrisas, más gente como tú. ¡¡Gracias!!

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  3. Te hago una pregunta. Que patologías tendría que tener yo para que me hagan un tacto rectal?

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    1. Para que te hicieran un tacto rectal no debes tener en principio ninguna enfermedad, sino una serie de síntomas. Ellos pueden ser muy variados, desde sangrado en las heces, cambio de coloración en las mismas o cambio en el ritmo intestinal, dolor anal... hasta alteración en las características de la micción si eres varón. Nos permite valorar mediante el tacto (como se explica en la entrada) si esos síntomas se correlacionan o justifican con una alteración morfológica de la región perineal, del canal anal o de la próstata, o si por el contrario, fuese necesario complementar con otras pruebas (rectoscopia, colonoscopia, toma de biopsias, TC...).
      Si tienes alguna otra duda, pregúntame cuanto sea necesario. ¡Un saludo!

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